¡La mesa esta servida!

¡La mesa esta servida!

¡La mesa esta servida!

Ya queda muy poquito para Semana de Turismo, o Semana Santa, o como prefieran llamarla... Escribo para contarles a quienes ya tienen la valija casi pronta (y a quienes quieren tentarse para armarla), que en Aguas Dulces los estamos esperando como todos los años. Andamos preparando todo para que pasen bien y se lleven tan lindos recuerdos que, durante el inverno, recreen estas vacaciones y deseen volver en las próximas... 

Debo confesar que en la soledad de mis caminatas, cuando apenas comienza a salir el sol, no puedo dejar de sentir una inmensa admiración por todas las casas contra la costa y principalmente por los ranchos... ¡Queridos ranchos! Son los últimos representantes de una identidad que luchamos por no perder y que siguen peleando contra viento y sudestadas... Los hay guerreros, nuevitos, veteranos, escondidos, vigilantes...¡Y también está el torcido! Rancho abandonado a su suerte hace ya muchísimos años y que sigue ahí, para reafirmar la nobleza de su construcción, de los materiales nobles como la madera y la paja.  (Se los muestro debajo en la galería de fotos)

Según me contó un vecino, el Chato, ese rancho se cree que fue construido por "el viejo Morai", quien es ampliamente aquí conocido por haber sido un "toro" haciendo ranchos... ¿Sabes además qué es lo más curioso de esa construcción? El hecho de que pertenecía a los curas de San José y ahí era donde se hacían las misas.

Pero sea como sea y volviendo al tema que nos convoca, para Semana de Turismo anuncian que el tiempo va a estar espectacular, como lo fue en enero, febrero y lo que va de marzo, así que seguramente podamos disfrutar del inmenso placer de bañarnos en el mar, de hacer caminatas por la orilla del agua…

Y para que se vayan haciendo una idea más acabada del punto caramelo en el que está Aguas Dulces, les comento que la naturaleza también está aportando lo suyo respecto a la costa: hace pocos días vino una creciente grande (de esas en las que el viento sopla y sopla por varios días seguidos) y ahora la dejó impecable. El pueblo está pronto. Lo están la costa, los ranchos, las lagunas, las palmeras, los arazá... Y por supuesto: ¡Está lista la marcela! Recuerden que la mejor es la que se junta en Semana Santa...

También están a la espera de ustedes todas las palmeras llenas de Butiá, para los que quieran hacer un licor para el invierno... o una jalea. ¡Y los arazá con sus frutos a punto! Por ahí también hay hongos deliciosos y están pescándose un montón de camarones!

¿Qué más les puedo decir? ¡La mesa está servida! ¡Los estamos esperando!