El 4 de enero sucedió un hecho nada habitual en la playa de aguas dulce, muchos veraneantes y lugareños, se dieron cita a las cinco de la tarde para rodear la Terraza, (primer y único boliche bailable en el balneario por muchísimos años), en un abrazo simbólico y protector ante la posibilidad de que pueda ser destruida. Es a partir de la generación de los 60 en adelante, que todos lo que pasaron unas vacaciones de verano en Aguas Dulces, tienen un recuerdo imborrable de una noche en “La Terraza” y testimonio de esto es el poema anónimo que hay pegado en la puerta del local.
Primero fue de paja y madera, luego comenzó a tener alguna pared de material, hasta transformarse en un local que no tenía nada que ver con el original , sus dueños también fueron cambiando, pero esa transformación no logró cambiar el sentimiento que se tiene por “La Terraza” y quedó demostrado ayer en la convocatoria que se hizo boca a boca, para que se supiera cual es el sentimiento general y que son muchísimos los que no pueden creer que ese lugar llegue a desaparecer.
! Buenísimo sería que esa cadena humana sirviera para “proteger” ese espacio en el que todos tuvimos una noche inolvidable!
Cuantas veces he venido…
y con “ella” de testigo
a contarte de mi vida…
Quise y no he podido
fuiste testigo, de aquel verano
camine contigo y a su lado
jugué con tu espuma llena de estrella
y en tu arena blanca
escribí su nombre y quedaron
“Pisadas en la arena”.
No hay belleza más recordada que
una luna llena reflejada
en ti y en sus brazos.
Tanta belleza ofreciste y hacia ti
fueron con todos jugaste, y a todos recibiste.
Pero tanto… cariño llegó a lastimarte,
Yo… sin decirte me quedé
con reflejos de arena blanca
y “pisadas en la arena” y una
estrella de mar que conservaré
hasta mi último respiro.
Esa estrella no supo estar sola
y con 2 brazos más sus caricias
me ofreció.
Hoy… casi verano,
mucho tiempo después, te vengo
a contar y no quieres escuchar.
Tan enojado estás!
que te llevas un pedacito de mí.
Me senté frente a tí,
te conté de mi estrella y
no te importó mi llanto.
Borraste “Pisadas en la arena”.
Hoy… El ya no está, en verdad
nunca estuvo.
Pero estará por siempre
Tanto llanto te entregué
que te apiadaste de mí
con un suave mormullo…
Te alejaste… ondulando
Tus grises y azules.
En la Terraza tres caracoles me dejaste
con una lluvia de espuma me abrazaste.
Mañana quizás el sol juegue conmigo…
Ya no estaré
Ya no hay…
“Pisadas en la arena”
Solo tres caracoles en mis manos y el recuerdo de… “EL”
“QUE NO PODRAS LLEVARTE”
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La pucha que fuerte el poema, se me escapan las lagrimas por mas que quiera contenerlas
Guau me llego hasta el alma ¡¡………..que puedo decir que no este dicho en este poema………….
Q lugar increible ojala no lo cierren porq es un lugar clave de aguas dulces!!!!!!!